Una ciudad con encanto medieval

El entramado de callejuelas medievales con vestidos renacentistas y caretas barrocas lograrán engatusarte mucho más de lo que puedan lograr las palabras o las imágenes con que se adjetive de una forma u otra a la joya de Bohemia del Sur. Un río que pasa por la ciudad tres veces, un castillo inmenso y numerosos rincones que esconden el encanto de los libros de fantasía de toda la vida soplan todos juntos sobre los ojos de esos viajeros que no se emocionan con cualquier cosa y aquí no pueden evitar suspirar de incredulidad. Así es Český Krumlov, un viaje en el tiempo que resultaba estar esperándonos toda la vida.

Aquí actividades para hacer:

Entra al castillo y haz la visita completa

Sólo le supera el de Praga en tamaño pero el de Český Krumlov es un castillo castillo, no un barrio como el capitalino. Se pueden visitar las dependencias de los Rosenberg y los Schwarzenberg, maravillarse con la decoración renacentista y barroca pero con el gótico también presente, ver una interesantísima exposición de objetos históricos o lo mejor, subir a lo más alto de la torre cilíndrica desde la que tener una preciosa vista 360º con lo mejor de Český Krumlov.

Pasea por la Plaza del Ayuntamiento

En el meandro más enrevesado del Moldava sobresale una ciudad y una plaza que tiene río de frente y detrás. La Plaza del Ayuntamiento (Svornosti nám.) es muy pequeña pero no puede ser más elegante y acogedora. Edificios renacentistas con fachadas pintadas por distintos colores dan pábulo a una columna barroca dedicada a la Virgen y con la que agradecen el fin de una peste mortífera que acabó con miles de habitantes de Bohemia.

Detenten en el puente de madera

Un puente de madera (Lazebnicky Most) separa la ciudad vieja de la colina en la que se alza el castillo. De la Plaza del Ayuntamiento a la Calle Latrán hay un nudo de comunicaciones rudimentario que supera las aguas veloces del Moldava.

Camina por la calle Latrán 

Latrán es la calle más antigua de Český Krumlov puesto que es por la cual se accedía al castillo. Allí hay iglesias, un gran monasterio y casas de postín convertidas hoy en día en tiendas y restaurantes con mucha elegancia y buen gusto.