Gandhi. Su casa en India

No necesita mucha introducción: el hombre delgado y sonriente, de anteojos redondos, fue el líder de los movimientos que desembocaron en la independencia de la India. Pensador, abogado y político, impresionó con sus métodos de no violencia y sus huelgas de hambre como formas de lucha social.

Gran parte de su figura se puede dimensionar en Nueva Delhi. En la capital india se encuentra la casa Birla, vivienda en la que disfrutó de sus últimos días y donde la muerte lo encontró camino al rezo. Su habitación guarda las pocas pertenencias que tenía: un colchón en el piso, un escritorio, la rueca que usaba para tejer su ropa y una mesa.

Videos, fotos y otros objetos pueblan la casa, y en el jardín se levanta la Columna del Mártir, que indica el sitio en el que le dispararon aquel 30 de enero de 1948. Hoy es un punto de peregrinación para miles de personas que se acercan a expresar su devoción. Los últimos pasos que dio Gandhi antes de caer están marcados con cemento en el suelo.

En la misma ciudad se ubica Raj Ghat, donde se incineraron sus restos. Allí descansa una parte de sus cenizas. La otra se fragmentó para que su presencia fluyera en el país, por mar y tierra, en los lugares que marcaron su lucha.